COMPARTIMOS ORATORIA DE LA Dra. ALEJANDRA PAULO:

“Buenos días. En primer lugar, va el agradecimiento de este equipo a todas las personas que coadyuvaron para que este proyecto hoy sea una realidad.
El proceso de reforma, y específicamente, el cambio en el modelo de atención en salud en el Balneario Buenos Aires, no se inició hace dos años con esta ampliación, sino que comenzó desde el día en que un equipo de gestión decidió apostar al desarrollo de la salud de las personas desde una mirada individual, familiar y comunitaria. En consonancia a este nuevo enfoque se realizó un llamado al cargo de Médico de Familia y Comunidad. Priorizando así, en su proyecto de gestión, a este hermoso y complejo lugar.

Ese cargo se ocupa el 27 de setiembre del 2011 y lentamente se empieza a conformar el equipo. Somos conscientes que no es suficiente, ni garantía de resultados, haber realizado únicamente un llamado a Medicina Familiar y Comunitaria. Pero el mismo era necesario, para dar inicio a este proceso. Todas las autoridades aquí presentes, de una, u otra forma lo impulsaron, y por lo tanto agradecemos a cada una de ellas, a las que estuvieron, y a las que están hoy.
Es claro que podemos tener muchos proyectos fantásticos, pero sin la voluntad política e institucional, los mismos, son solo sueños. Es impensable modificar algo que estamos convencidos que podemos modificar, así como tampoco tener resultados, si las personas que decidimos desarrollar este proyecto no estamos convencidas.
Cuando llegué al Balneario Buenos Aires, me encontré con una casa pequeña y precaria que contaba con un consultorio y medio, y lo poco que tenía para trabajar eran, una caja de cartón, algunas lapiceras, algunas hojas blancas, y más o menos, 100 historias clínicas en papeles algo desordenadas.
Recuerdo perfectamente ese día en el que me arrimó Rita Cejas, me bajó del auto y me dijo “bueno nena, suerte”. Me dio un fuerte abrazo y nos sacamos una foto. Ese día me esperaba la Comisión Barrial del periodo pasado, a la que también agradezco por el acompañamiento en esos inicios.

A la semana se acercó Tere, con sus 70 años ( porque la verdadera edad no la sabemos), Tere, que hoy es toda una institución en este servicio, me miro de arriba a abajo con una mirada muy inquietante, y le dije: yo vengo de un modelo en el cual solo sé trabajar con los vecinos (aclaro que yo venía de la ex Policlínica Comunitaria Los Ángeles, actual complejo SACUDE), ella me devolvió la mirada desafiante y me dijo “yo soy una mujer con muchas actividades, le voy a dar de mi vida, una sola hora por día, más no le puedo dar”…mi respuesta fue: el que usted como vecina me dé una hora por día para mi es más que suficiente.
A la semana se sumaron otros vecinos, armamos la agenda, llevamos a cabo jornadas con la comunidad, al mes ya estábamos realizando reuniones de equipo, en las cuales el personal de salud era solo yo, pero, aún así íbamos trabajando, y a la vez solicitando lo que visualizábamos que necesitábamos.

Tere hoy llega a la 8 de la mañana y se va a las 6 de la tarde, y hay veces que hay que echarla, porque en los días de temporal, se coloca una sombrilla de playa en la cabeza y viene caminando, mientras detrás de ella se caen árboles.
Tere ahora es agente comunitaria en salud, y no es la única, hoy contamos con un grupo dinámico y fundamental dentro de la comunidad. Una, de ellas, Amelia, a través de un video de solo 5 minutos nos explicará cuál es el rol del agente comunitario, material que es utilizado, por docentes universitarios en clases magistrales, porque nadie ha encontrado mejor definición de esta tarea, que ella.
Está más que demostrado que en los lugares en los que existe un desarrollo universitario, en este caso y solo por ahora, de la facultad de medicina, la calidad de atención mejora, la formación de los futuros profesionales médicos mejora, los equipos mejoran, por tanto la reforma avanza. A esas personas y muy especialmente a la Dirección Regional y Departamental del CURE, y a todo el Departamento de Medicina Familiar y Comunitaria les agradecemos por la confianza y el apoyo permanente en la descentralización.

Aterrizar la universidad con un abordaje comunitario en los servicios de salud que no tienen cultura de estos procesos, no es tarea fácil, porque uno permanentemente invade las lógicas del otro y constructivamente las cuestiona, o muestra una forma de trabajo que mueve muchas estructuras clásicas y desestabiliza el poder. Tarea que no siempre es fácil de acompañar desde los gestores y desde las propias unidades asistenciales.
Jamás hubo una crítica negativa a la llegada de la Facultad de Medicina en este lugar, ni por parte de los vecinos, ni de los usuarios, y mucho menos por parte del propio equipo. Muy por el contrario, desde el primer día que llegaron los estudiantes, el equipo de punto en blanco y las agentes comunitarias desde temprano estaban esperando su llegada para darles la bienvenida.

Desde aquel día:
• 45 estudiantes de pre y posgrado están pasando por esta unidad docente.

• Se desarrollan 12 actividades comunitarias por mes, cada una precedida de un espacio de planificación con la misma jerarquía que el espacio de consulta asistencial.
• Se realizan visitas domiciliaras semanales.
• Contamos con 2000 historias clínicas.
• Registramos 3 usuarios nuevos por día.
• El 90 % de los procesos asistenciales se encuentran informatizados.
• Llevamos a cabo 1 diagnóstico de situación de salud participativo y comunitario.
• Desarrollamos 2 mecanismos de abordaje grupal basado en los resultados del diagnóstico, grupo de embarazadas, grupo de encuentro y recreación.

• Se está implementando 1 proyecto conjunto con Educación Primaria que consiste en la formación de Agentes Comunitarios Juniors, en el cual niños/as y adolescentes de 6to año, de 4 escuelas de Salto y 2 de Maldonado, más un equipo interdisciplinario, incluidos maestros y agentes comunitarios, nos conectamos a través de la plataforma CREA del Plan Ceibal. Realizamos un curso bajo la metodología de taller promoviendo el intercambio interdepartamental y la mirada crítica a la hora de aprender en salud. El agradecimiento a la Escuela 102 del Balneario y a las Inspectoras correspondientes.
• 1 actividad de capacitación continua quincenal intraequipo.
• Elaboramos un proyecto de aplicación de un triage para el Primer Nivel de Atención liderado por el Lic. de enfermería
• Conformamos una Unidad Docente Asistencial de MFyC que ejerce sus actividades de docencia, extensión, asistencia e investigación en este servicio junto a la Policlínica Capuera, desde noviembre del 2013.
• Un grupo humano que cree en ASSE y trabaja solo en ASSE, y algunos de nosotros, manejamos 140 km por día para venir y volver a nuestros hogares.

• 4 menciones y premios: el Ministerio de Salud nos otorgó el premio en mención oro, a través del premio Vladimir Roslik y el premio a buenas prácticas en salud.
• Por otro lado la Comisión Honoraria de Salud Cardiovascular nos concedió dos reconocimientos por el trabajo realizado y ganamos junto a Salto los aparatos para un GAL que tenemos hoy en este predio.

Este equipo no solo aceptó la “invasión”, sino que la agradeció, transitó 3 mudanzas, enfrentó innumerables problemas estructurales y de recursos que por el solo hecho de encontrarnos a 30 km de la capital departamental ocurren a diario, y no terminan de resolverse. Este equipo trabajó con un proceso de ampliación que duró mucho tiempo pero que hoy da sus resultados.
Ninguno de nosotros abandonó el barco y si alguno pensó o lo intento, inmediatamente se armó una especie de plan de contingencia que no lo permitió. Mientras aquí levantaban paredes nosotros estábamos mudados provisoriamente a José Ignacio, pensando en cómo organizarnos como equipo el día que el servicio quedara habilitado.
Por lo tanto, si hablamos de modelo de Atención, entonces, es impensable no abogar por lugares dignos de trabajo, es imposible ofrecer calidad de atención si no contamos con una estructura que acompañe este proceso. Hoy estamos trabajando, y lo estoy diciendo desde una postura absolutamente personal, en el mejor lugar del mundo y con el mejor equipo del planeta.

No todo es color de rosa, afortunadamente, haber logrado aterrizar un proyecto, promover una cultura de trabajo en equipo, mejorar indicadores y sistematizar una práctica medida con sustento técnico científico y con la participación comunitaria exige un precio alto.

Pero, si hoy cualquiera de Uds. me pregunta si volvería a pasar por todo lo vivido no dudaría un segundo en decir que quiero vivir absolutamente todo lo vivido, con sus luces y sombras, porque el conflicto nos hizo grandes, nos fortaleció, nos maduró, nos hizo crecer profesionalmente, nos posicionó, y nos generó una postura ante el caos, del cual nos enorgullecemos.
Finalmente agradezco a todas y cada una de las personas que hoy conforman nuestro equipo, que hoy entienden de proceso, que hoy saben construir a partir de lo perdido, y que saben por sobre todo, valorar lo ganado.
Es imposible desarrollar un modelo basado en personas, familias o comunidades, si no apostamos a la conformación de equipos y no lo apoyamos con una estructura que dignifique la atención a las personas y a nosotros mismos.
Para este equipo y para todos Uds. ¡Muchísimas gracias!”

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