Seguir construyendo con la mirada en el horizonte 

Para nadie que se sienta médico/médica de familia y comunidad en Uruguay es extraño el concepto de construcción, de autoconstrucción, de desarrollo en la marcha. Las debilidades y amenazas que han rodeado el origen y la instalación de nuestra especialidad en el país las hemos tomado como oportunidades para construir y para constituirnos en artífices de nuestro camino. Tenemos logros y fracasos, resultados imperfectos, asuntos pendientes. Pero nadie puede dudar que hemos logrado construir. 

La medicina familiar y comunitaria como especialidad y los espacios de práctica donde se despliega para la atención han dado cabida también a la actividad docente de posgrado y de grado, constituyendo un pilar fundamental del Plan de estudios de la Facultad de Medicina aprobado en 2008.

Pero estas breves líneas no buscan hacer un balance en relación al Sistema Nacional Integrado de Salud ni el Plan de Estudios. La intención simplemente es destacar algunos hechos de la coyuntura que ya están instalados plenamente y una vez más nos desafían a la construcción creativa. Una vez más tenemos la opotunidad de ser nuestros propios arquitectos y de aportar nuestra esencia al Sistema Nacional Integrado de Salud, a ASSE y al desarrollo de los espacios de enseñanza-aprendizaje. Una vez más estamos ante encrucijadas que nos desafían: 

En estas semanas se están concretando varios contratos con Funciones de Alta Dedicación (FAD) en ASSE. El logro lo celebramos pues ha sido una reivindicación permanente de SUMEFAC, y seguiremos aún buscando más CAD en más instituciones para medicina familiar y comunitaria. Pero la circunstancia está obligando a numerosos colegas insertos a nivel territorial en equipos docente-asistenciales a optar. De un lado queda la mejora en las condiciones salariales y reconocimiento laboral que constituye la FAD, del otro la petenencia a un equipo, a un proceso que en muchos casos es de larga data (diez años, o incluso más). 

Es cierto que los lazos humanos, afectivos, los vinculos informales pueden sostener un trabajo coordinado. Pero no se trata de eso. Es posible pensar (ese es el desafío) un marco institucional que ampare la profundización del desarrollo acopiando lo mejor de todos los modelos, sin perdidas, consolidando, sumando. 

Una vez más, llamados a construir, a construirnos.

CategoryUncategorized
Write a comment:

*

Your email address will not be published.

© 2016 - Sumefac

   

Loading...